Armo planos con todo lo que quiero hasta que transpiro y se corre la tinta.
Me acabo de despertar con la sensacion con la que se levanta uno cuando la resaca no le deja abrir los ojos. Creo que es porque soñé que mi viejo era 30 años mas joven y empezaba a salir con Natalie Perez. Entonces con elles y mi sobrino mas grande ibamos a un casino re imponente cuya entrada resguardaba uno de los pibes del coro al que iba en mi secundaria que nos hacia pasar para que no nos cobren nosequé y despues me despertaba en un colchon en el suelo en la pieza de mis viejos haciendo un esfuerzo enorme y horrendo por abrir los ojos y salir de ahi para entender que habia pasado. Cuando logro pararme y entrever pedazos de la escena me encuentro con que Natalie esta en bolas y destapada. Me entra frio y la quiero cubrir con la frazada mientras pienso que no me acuerdo nada entre la puerta del coso al que fuimos y ese momento. Se me cierran los ojos. Me despierto. Creo que voy a tener que dejar todo pronto. Hago mate a los tumbos y sigo intentando discernir lo que sentí en el sueño de lo que mi cuerpo va sintiendo en la vida real. Me pongo a actualizar la listita de musica nueva en youtube mientras soporto uno de esos calores que te manda el cuerpo los domingos para hacerte transpirar el alcohol de las caravanas. Anoche tomamos unas birras recontramega tranquis y volvi a mi casa dos horas despues de la ultima lata, fresco como una lechuga. Encuentro el tiny home desk concert de Roddy Ricch y marina perfecto con este clima absurdamente primaveral y mi deseo profundisimo y siempre incumplible de que sea un verano con gente donde pasen cosas. Mis veranos son mate amargo con 40° a la sombra todo transpirado tirando lineas para ver si alguna de las tres personas con las que me junto en el pueblo (2 de las cuales son mi familia) me saca de esa pausa imposible que es sentarse en la vereda a ver pasar gente que nunca importa y que cada vez es menos. Para colmo de males alla el cielo cambia, hermoso, a cada rato y al arrancar el año las comparsas empiezan a ensayar entonces la vida tiene como soundtrack esa cosa tribal y rustica que vuelven la calle el lugar ideal para que pasen cosas. Pero nunca me pasa nada. Roddy Ricch toca con dos violeros, bajo, bata, teclas, percusion y tres coristas y a mi me dan ganas de que el tiempo este hecho de placas de vidrio para ir rompiendolo a cabezazos hasta llegar a la fecha en que mi disco ya esté y pueda tocar con toda la gente que se me antoje y ahi comerme los vidrios porque cumplido ese asunto me puedo morir en paz. Perdon, me oscurecí un toque. Y me puse verborragico convencido de que estaba siendo elocuente. Todas las resacas me pegan asi.
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